sábado, 9 de marzo de 2013

La vida de Pi (2012)

El 4 de enero fui a ver "La vida de Pi" en 3D. La película me dejó pensando y con ganas de leer el libro. Quería escribir una entrada con mis impresiones sobre la película pero lo he ido dejando por si leía el libro... Después de dos meses, me he decidido a opinar sobre la película y, si algún día leo el libro, editaré esta entrada.

http://www.flickr.com/photos/lifeofpimovie/

¡ATENCIÓN: SPOILERS!
Esta entrada no deberían leerla quienes aún no hayan visto la película. 
La historia podría haber sido una historia más: una familia de la India que regenta un zoo se marcha con sus animales como tantos emigrantes... el barco naufraga y sólo se salva Pi, que sobrevive durante 227 días en un bote salvavidas hasta que llega a la costa de México.
Cuando le cuenta su historia a los empleados de la aseguradora japonesa, éstos no pueden creerle. Y le piden que les cuente lo que pasó "de verdad". Y la verdad es muy cruel. Por eso, Pi prefiere su fábula. Por eso, "La vida de Pi" nos plantea la funcionalidad de la fe para la supervivencia. Y la necesidad de aprender a aceptar y a convivir con nuestro Richard Parker (el peligroso y fiero tigre que puede que alberguemos sin saberlo), llegando a reconciliarnos con él y a ser capaces de dejarlo marchar. Sabiendo que no existe pero creyendo en su existencia. Y ofrece, en un extraño ejercicio de agnosticismo radical y utilitarista, la opción de creer en Dios para soportar la dureza de la vida.
Pi, muchos años después de su experiencia en el mar, recibe la visita de un escritor que ha perdido la inspiración y al que le recomiendan entrevistar a Pi para que le cuente una historia extraordinaria. Pi le dice que "cuando termine de contarle esa historia, creerá en Dios". No nos lo dice el director, Ang Lee, a los espectadores. Se lo dice Pi al escritor. Si nosotros entramos en el cine siendo ateos o agnósticos, saldremos igual. Si entramos siendo creyentes, es posible que salgamos indignados. De hecho, he leído críticas furibundas contra esta película porque puede hacer saltar algunos resortes... en determinados creyentes y no creyentes. En [determinados] creyentes, porque plantea la fe como una fabulación fruto de la necesidad de sobrevivir y pone a todas las religiones al mismo nivel, como "religiones" (en minúscula) y no defiende la supremacía de ninguna "Religión" (con mayúscula). En [determinados] no creyentes, porque plantea el tema de las diversas religiones y de sus posibles aspectos positivos... y, en mi opinión, porque no captan el planteamiento del director. Me parece que estos espectadores "no escuchan" la película. Donde escribo [determinados] podría escribir [radicales]. He leído opiniones donde se critica la película por ser "demasiado espiritual" o "un sermón". Creo que quienes dicen eso han oído pocos sermones y han leído pocos libros de espiritualidad. Yo he oído muchos sermones y he leído muchos libros de espiritualidad y teología a lo largo de mi vida... he practicado mi religión conscientemente durante muchos años -hasta que dejé de creer- y sé de lo que va el tema. Y la película es otra cosa. Plantea la profundidad de lo superficial y la superficialidad de lo profundo. No es una película religiosa ni espiritual ni "de animales" ni "para niños". Es una reflexión llena de metáforas. No habla de "la Trascendencia" sino del "sentido de trascendencia" de Pi y lo enmarca en diferentes escenarios naturales: ¿acaso no hemos experimentado todos alguna vez ese "sentido de trascendencia" cuando hemos estado solos (o acompañados pero en silencio) ante la naturaleza? Pi, en su vida, tiene un estrecho contacto con los animales, la lluvia, los campos sembrados, la tormenta, el mar inabarcable... y configura su "sentido de trascendencia" a partir de ese contacto con la naturaleza y también a partir de su contacto con la cultura, incluyendo las religiones que conoce en la India: el hinduísmo, el islam y el cristianismo... no recuerdo si aparece alguna más.
Pi es un luchador con serenidad. Ante las burlas de sus compañeros en el colegio (¡ojo! no hay niñas en su clase), en vez de sentirse una víctima y autocompadecerse, se esfuerza en memorizar cientos de decimales del número "pi" (π ≈ 3,14159265358979323846...) para hacer respetar su nombre (Piscine) con un diminutivo digno (Pi). Cuando tiene que dejar la India, y con ella a la chica de la que está enamorado, también tiene que ser fuerte para aceptarlo. Pero la mayor muestra de fortaleza tiene que mantenerla durante 227 días consecutivos en un bote salvavidas a la deriva en alta mar, tras sufrir la pérdida de todo lo que tenía en la vida, (mega-spoiler) presenciar el asesinato de su madre en el bote, matar al asesino de su madre y tener que vivir con ello: 227 días luchando por sobrevivir, comiendo lo que tenía en el bote, elaborando su duelo y consiguiendo reconciliarse consigo mismo... hasta que llega a tierra y su "yo-tigre", que necesitó hasta entonces, le abandona sin mirar atrás. En la playa de México, la desaparición de Richard Parker marca el fin de una etapa y el comienzo de una nueva vida que se mantiene cuando un Pi maduro y vegetariano es entrevistado por un escritor. Definitivamente, tengo que leer el libro.

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