viernes, 15 de marzo de 2013

Limpieza facial y buenos propósitos

El otro día fui a hacerme una limpieza facial porque me habían salido varios millium. La esteticista me quitó tres millium de las mejillas pero no me tocó los del contorno de los ojos (ni ella quería ni yo tampoco). Al terminar, me explicó que mi piel tenía una serie de problemas y sus posibles causas y soluciones:
1)  Piel asfixiada por utilizar productos (cremas, contornos, bases de maquillaje...) demasiado espesos o nutritivos; debía utilizar sólo crema hidratante, hacerme un peeling gommage una vez a la semana y evitar el maquillaje.
2) Piel frágil y deshidratada por utilizar jabón, esponjitas y por aclarar con agua tras la leche desmaquillante; debía utilizar discos de algodón, aclarar siempre con tónico y utilizar crema hidratante.
La verdad es que no llevo tanto tiempo maquillándome. Suscribiría una entrada del blog Maquiyonkis del pasado 2 de diciembre de 2012 titulada El maquiyonkismo: ¿Ya se me ha ido de las manos?. Me siento muy identificada con casi todo lo que cuenta Lu, su autora. Yo también empecé tarde en el mundo del maquillaje y se ha convertido en mi hobby favorito. Me encanta leer sobre el tema y he terminado escribiendo yo un poco, sin pretender llegar al nivel de otras bloggers que hacen revisiones completísimas, swatches, vídeos, etc.  No me apetece esforzarme tanto porque esto es un diario personal más que otra cosa y hay ya tanta información en internet que no veo que mis entradas puedan aportar más. Por ejemplo, esa entrada de Maquiyonkis es tan completa y está tan bien escrita (clara, directa y divertida) que poco más se puede añadir. Volviendo a lo que iba: puede que lleve unos tres años maquillándome más en serio y con frecuencia... La verdad es que he vivido más de treinta años usando muy poco maquillaje y sólo para ocasiones especiales. Se puede vivir perfectamente sin maquillaje. Pero, como dice Lu:
"Siempre se dijo que la gente que no vive ciertas cosas en la adolescencia/primera juventud, acaba por hacerlo tarde, deprisa y a lo bestia [...] como para recuperar el tiempo perdido. Algo así me ha debido pasar a mí con el maquillaje: ahora que descubrí las bondades de pintarse la cara a conciencia, me he volcado de lleno hasta profundidades insospechadas; aunque también influye que soy un poco obsesiva con las temáticas: me da por una cosa y me vuelvo un poco loca".  
Así que, respecto a lo de no maquillarme, lo veo difícil y más aún cuando estoy con las rojeces en plena efervescencia (se me ponen peor con la alergia primaveral). Probablemente, cuando termine las bases de maquillaje que tengo (Yves Rocher y MAC), la BBcream (Dr. Brandt) y la hidratante con color (Benefit), me pasaré a los polvos minerales. A fin de cuentas, siempre termino matificando con polvos y así me ahorraría un paso.
En cuanto a usar sólo crema hidratante y olvidarme de las nutritivas, vale: de todas maneras, me suelen salir granitos con esas cremas tan espesas. Iré gastando las que tengo y, como de costumbre, si alguna me resulta demasiado untuosa, se la regalaré a mi madre (a ella le van todas genial).
También utilizaré un peeling gommage semanalmente; ahora tengo dos de Yves Rocher -el Peeling Vegetal y el Exfoliante Afrutado-, que me van muy bien. He tirado las esponjitas que tenía en uso y que ya estaban pidiendo la jubilación: una tipo Konjac, de Kiko (tengo en la reserva la de Deliplús) y otra tipo Calypso (de éstas tengo varias sin estrenar).
Y, por último, me he decidido de una vez por todas a aclarar la leche limpiadora con tónico. Sí, por fin alguien me ha convencido. Me lo han dicho cientos de veces y alguna vez lo he intentado pero no me gustaba nada la sensación pegajosa que se me quedaba en la cara. Ahora que tengo peor las rojeces voy a probar con un tónico para pieles sensibles (Tónico suave, de Nivea) y después usaré otro sin alcohol para pieles mixtas (Lotion Tonique, de Clarins), a ver qué tal me van y valorar si hay tanta diferencia en su calidad.

Tónico suave, de Nivea
Tónico con iris, de Clarins

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