lunes, 8 de abril de 2013

Siete almas (2008)

Ayer tuve la oportunidad de ver la película "Siete almas" (2008) en televisión sin cortes publicitarios. Se trata de un drama (muy triste, valga la redundancia) dirigido por Gabriele Muccino y protagonizado por Will Smith y Rosario Dawson. La historia es un poco díficil de seguir al principio, ya que empieza con un flash-back y progresivamente se van mostrando todos los elementos que la componen como un puzzle que se va formando poco a poco.
Imagen obtenida de http://goo.gl/aKJTP



Imagen obtenida de http://goo.gl/2JqLr
El blog El caleidoscopio de Sara, en
su entrada "Reflejada" (30/03/10),
transcribe el diálogo de esta escena.

Will Smith interpreta a Tim Thomas, un ingeniero aeronáutico que vive atormentado por las consecuencias fatales de un accidente de coche en el que perdieron la vida siete personas, incluida su esposa, debido a que él se distrajo con el móvil. Un año después, ayuda a su hermano Ben donándole un lóbulo pulmonar y seis meses más tarde dona parte de su hígado a Holly, una trabajadora de servicios sociales. De alguna manera, llega a la conclusión de que puede redimirse salvando la vida de siete personas y empieza a buscar a gente que, por su bondad, merezca ese sacrificio ya que su intención es terminar dando su vida... no sé si por el sentimiento de no merecer seguir viviendo o por el deseo de "reunirse" con su esposa. Sustrae a su hermano,   empleado del IRS (Internal Revenue Service, la Hacienda Pública de Estados Unidos), la acreditación correspondiente y asume su identidad para presentarse a diversas personas como recaudador de impuestos y evaluar su comportamiento. Así, dona un riñón a George, un entrenador de hockey infantil y médula ósea a un niño llamado Nicolás (esto último sin anestesia, me pregunto por qué). También dona su vivienda de la playa a Connie, una madre de dos hijos aterrorizada por su novio maltratador, con una serie de condiciones para que pueda rehacer su vida. Por último, planifica llevar a cabo su suicidio haciéndose picar por una especie de medusa muy venenosa (Chironex fleckeri, avispa de mar o medusa de caja) sumergido en una bañera llena de hielo y agua, con el fin de conservar los otros órganos que quiere donar: sus córneas y su corazón. Para asegurarse de que se cumple su última voluntad, cuenta con la ayuda de Dan, un abogado que fue su amigo de la infancia y que le promete que no le fallará. Tim decide donar sus córneas a Ezra (Woody Harrelson), un teleoperador ciego que toca el piano, tras provocarle con insultos y comprobar su reacción bondadosa (esa escena es un ejemplo de ecuanimidad). Y, para albergar su corazón, a Emily Pose (Rosario Dawson), una tipógrafa con una cardiopatía congénita y un perro gran danés llamado Duke. Sin embargo, en el proceso se enamora de Emily y parece plantearse no llevar a cabo la última parte de su plan para poder vivir con ella... pero cuando la cardióloga le dice a Tim que las posibilidades de encontrar un corazón compatible para Emily en el tiempo que le queda son de un 2-3-5%, Tim se lanza desesperado a consumarlo, ya no tanto por su necesidad de redención cuanto por el amor que siente por Emily.
Es un película muy triste y puede ser difícil de entender en España, ya que aquí los trasplantes tienen una regulación que no permitiría este tipo de actuaciones. Debo decir que ignoro si la legislación estadounidense las permite o no: tal vez el guión no ha tenido en cuenta si en EE.UU. sería realizable algo así. Aparte de la cuestión jurídica, se pueden plantear varias cuestiones bioéticas que darían para un largo debate.
Por último, me gustaría señalar el aspecto literario de esta historia: leyendo las críticas de los usuarios de Filmaffinity (no puedo evitarlo, antes y después de ver una película), he encontrado una comparación interesante del usuario Tom Regan, al que "Siete almas" le recuerda al cuento de Oscar Wilde "El Príncipe Feliz". No estoy de acuerdo con su valoración de la película con un 6/10 (yo le daría como mínimo un 8/10) ni con las críticas negativas que hace de ella pero sí me gustaría citar un fragmento de su crítica que me ha gustado mucho:
El argumento me recuerda bastante al cuento de Oscar Wilde “El Príncipe Feliz” en el que una golondrina, en su periplo buscando el calor, se posa en una estatua bañada de oro, esta estatua le dice al pájaro que le despoje de su baño de oro para ir dándoselo a personas necesitadas, este trabajo le lleva muchos días al ave, hasta que llega el invierno, la golondrina muere de frío, la estatua es retirada por su feo aspecto y fundida en un horno pero su corazón no se derrite y lo tiran a la basura junto a una golondrina que murió enamorada de una estatua, una historia triste de gente que lo da todo por gente necesitada, justo lo mismo que esta película.
Y así, "el Príncipe de Bel-Air" se convirtió en "el Príncipe Feliz".

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