sábado, 21 de septiembre de 2013

Lady Gaga - Fame

No me considero fan de Lady Gaga. No me gusta su estilo provocador en ningún sentido.
En cambio, sí me gustan algunas de sus canciones. Cuando salió Just Dance, no me cansaba de escucharla (en especial, la estrofa de Colby O'Donis). De las que han sonado últimamente, me gusta mucho The Edge of Glory, que compuso inspirada por la historia de sus abuelos y dedicó a su abuelo fallecido (al oírla, me acuerdo de los míos).
Hace poco, me regalaron el agua de perfume Fame (100 ml), de Lady Gaga. Se ha escrito mucho sobre este fluido negro que se vuelve transparente al vaporizarlo. Si fuera por la campaña publicitaria, no lo querría. Sin embargo, me encanta cómo huele. Es algo parecido a lo que me pasa con las canciones de Lady Gaga: me suele gustar cómo suenan en la radio pero me suelen desagradar los videoclips correspondientes. Ahora bien, de la misma manera que no me convence su supuesta simbología para querer comprarlo, tampoco me echa para atrás a la hora de usarlo una vez que me lo han regalado. No creo en "teorías conspirativas" ni para bien ni para mal.
El aroma de Fame es dulce sin empalagar y tiene cuerpo sin resultar pesado. Según su publicidad, se compone de "Lágrimas de Belladona" (en realidad, "acordes inspirados en Belladona"; de lo contrario, no creo que se hubiera podido comercializar), "Corazón destrozado de la Orquídea Tiger", con "un Velo Negro de Incienso", "Damasco pulverizado" (es decir, albaricoque) y "esencias combinadas de de azafrán y gotas de miel".


Otra cosa es el INCI, que estuve revisando por aquello de la belladona.

INCI - Fame, de Lady Gaga

Teniendo en cuenta el tipo de aroma y el volumen del frasco (100 ml), usaré Fame durante los próximos seis meses (el otoño que comienza hoy y el invierno siguiente). 

   

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