miércoles, 20 de noviembre de 2013

Día Mundial de la Infancia 2013

Hoy se ha celebrado el Día Mundial de la Infancia y El País ha publicado esta viñeta de Forges:

Me ha recordado un reportaje sobre el trabajo infantil que vi a finales de los noventa. Un pequeño de unos ocho años tenía que trabajar para llevar alimento a su casa y su deseo era ganar lo suficiente para poder comprarle unos zapatos a su madre. Creo que lo consiguió. A veces me conmueve la inocencia y el amor desinteresado que pueden mostrar los niños y pienso que se hace muy poco por protegerlos. Otras veces, me indigno ante la publicidad que los pone como reclamo para recaudar dinero cuando han salido a la luz varios casos de "apropiación indebida" de fondos de ONGs para el bienestar de la infancia... y que lo que han favorecido ha sido el bienestar de los directivos y empleados de esas ONGs. Es curioso que los anuncios con primeros planos de niños hambrientos se emitan a la hora de la sobremesa. No pretendo generalizar. Me consta que hay gente que trabaja desinteresadamente por ayudar a los demás. Respeto la labor del voluntariado porque pienso que, de otra manera, muchas necesidades quedarían sin cubrir. Sin embargo, otras veces es una forma de autoempleo. Legítima, desde luego. Pero no me metas entre cuchara y cuchara unas imágenes desgarradoras para que sostenga tu empleo. Como decía alguien, eso es "chantaje moral para gente con mala conciencia y buena voluntad". Cuando digo "mala conciencia" no me refiero a sentir culpa por haber hecho algo malo sino por haber tenido la suerte de nacer en un país desarrollado. En otra época, yo sentía ese tipo de culpa y ayudaba todo lo que podía hasta que empecé a sentirme como una estúpida ante una serie de casos de corrupción en organizaciones supuestamente fiables: mantas donadas para los kurdos que se vendían en el centro de África, heridas pintadas con povidona yodada para que las fotografías fueran más conmovedoras, fondos para fomento del deporte en niños discapacitados que acabaron en las cuentas que ya sabemos... Lo siento, ya pago suficientes impuestos y cada vez tengo menos salario y menos prestaciones. Que los ricos que los eluden y evaden con SICAVs y similares laven su conciencia con obras benéficas.

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