domingo, 15 de mayo de 2016

Mis labiales rojos

Entre el verano de 2013 y el de 2014 me hice con tres labiales rojos y, en el verano de 2015, con un gloss rojo. No es un color fácil de usar pero cada vez me siento más cómoda llevándolo.

Mis labiales rojos: MAC y Estée Lauder


El primero es el tono Lady Bug, de MAC. Lo compré en El Corte Inglés de Puerto Banús. La verdad es que me acerqué por allí por Nars (entonces, esa marca no se vendía en mi ciudad) pero me pareció todo demasiado caro y no me terminó de enamorar ninguno de sus coloretes. En parte, me compré el Lady Bug para no volver de vacío (y porque llevaba tiempo en mi wish-list). Es de acabado lustre, lo que permite modular la intensidad del color. Lo llaman "el rojo para discretas" y es cierto: con una pasada, puedes llevar los labios rojos sin que llame demasiado la atención. Se supone que mi barra "caducó" el pasado mes de enero pero todavía está bien y conserva su característico aroma avainillado. Estos meses de 2016 le he estado dando más uso porque combina muy bien con la ropa que he estado llevando y porque ya estoy planeando mi primer Back To MAC.

El segundo es el tono rojo Rihanna, de la colección Viva Glam de MAC. Lo compré en los Secretos de Belleza de El Corte Inglés de mayo de 2014, creo recordar, y se supone que "caduca" en septiembre de este año. Es un rojo azulado de acabado frost y tiene unos brillitos muy especiales. Me gusta mucho, aunque no se siente tan hidratante como el anterior. Me encanta usarlo para salir por la noche las pocas veces que lo hago. El envase tiene un tacto gomoso muy agradable. Me encanta este labial y me encanta Rihanna. En su momento, me quedé con las ganas de comprar el gloss a juego pero no estaba convencida del todo.

El tercero es ese gloss rojo: el Lipglass Rihanna, de la colección Viva Glam de MAC. Lo vi por casualidad en un centro de El Corte Inglés en un viaje a Madrid en julio de 2015: era mi última oportunidad (había preguntado por él y estaba agotado en mi ciudad); caducaría en octubre de este año. Deja los labios como una manzana caramelizada de feria con muchos brillitos. Queda bonito puesto solo (tono aframbuesado) o sobre otro labial (lo uso bastante sobre el rosa de Yves Rocher porque queda demasiado festivo sobre el Viva Glam Rihanna). Tengo que reconocer que no me parece tan maravilloso para las ganas que tenía de tenerlo. Es pegajoso. Incluso cuando se va, algún brillito suelto queda pegado a los labios y no queda bien. Le estoy dando bastante uso porque pienso que un gloss aguanta peor el paso del tiempo que un labial, también pensando en ese primer Back To MAC.

El cuarto es el tono 350 Vengeful Red, de la colección Pure Color Envy de Estée Lauder. Es como el labial fucsia de Givenchy del que hablé en la entrada anterior: mate, muy pigmentado, cremoso, tiende a salirse por los bordes del labio y por eso requiere perfilador y aplicar muy poca cantidad a toquecitos. Es un rojo clásico con un subtono frío. Es excesivamente bueno. El envase es muy lujoso, imantado, pero cabe en el organizador. No sé si otro tono menos llamativo podría ser más cómodo de llevar. Asumo que este labial será mi "rojo-fondo-de-armario" cuando haya terminado con los rojos de MAC.

4 comentarios:

  1. yo solo tengo el russian red y me encanta

    ResponderEliminar
  2. Soy mas de colores mas discretos pero me pasa como a ti, cada vez mejor. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo tampoco uso mucho los rojos. Me parece que ya tengo rojos para toda la vida.
      : )

      Eliminar